ENTRE NIÑOS Y PIRATAS, UN CIELO COMPARTIDO.

Escuela de San Juan del Sur, Nicaragua

El pueblo de pescadores, tranquilo y de pocos habitantes que esperábamos resultó ser una pequeña ciudad, de las más turísticas de Nicaragua. En sus costas moraban esos cruceros ciudades de los que todo el día van y vienen barquitos transportando turistas extranjeros, de camisas multicolores, anteojos, un color camarón tatuado en la piel, cámaras de fotos y zapatos con medias. Al lado del mar, una cadena de bares y barcitos (de los que tuvimos la suerte de probar casi todos, cortesía de los municipales) Y en sus calles: gente, mucha gente.
Llegamos a la municipalidad, lugar de encuentro con nuestro contacto: Minoska. Era sábado, casi de noche por supuesto, por lo que teníamos que resolver varias cositas prontamente.
No esperamos mucho. Minoska llegó con un paquete de planes. Primero cena con la directora de la escuela, un periodista, gente del ministerio de educación y no me acuerdo quienes más. La cosa es que no nos dieron las patas para salir al encuentro. Para comenzar lo que fue una semanita movidita.
El domingo visitamos la escuela con la intención de buscar un rinconcito para instalarnos. Allí estaban montones de padres trabajando. Ordenando, limpiando, acomodando materiales de construcción que habían recibido. Nos pareció muy agradable el ambiente, y la escuela lindísima. Ya el lunes, temprano, acomodamos el carrote que tenemos de casa móvil en la escuela, en un patiecito escondido. Preparamos la sala de trabajo, saludamos maestras y padres y nos presentamos al acto de bienvenida.
Bailes, música, palabras. No faltó nada. Nos emocionamos mucho con la canción de Nicaragua Nicaragüita. Tan popular entre los soñadores de cambios en América latina.
Las directoras, desde el primer día, fueron cálidas y amables con nosotros. Muy bien dispuestas a acompañarnos en todo. Magdalena, la directora, nos brindó una entrevista en la que pudimos charlar de todo. Dentro de la información básica nos comentó que en la escuela había 400 alumnos en la primaria, que la escuela tenía 56 años, que trabajaban allí 21 docentes y que para mantener el edificio y financiar proyectos, recibían apoyo del Rotary club y de amigos docentes extranjeros.

Taller.

Lunes 24 de marzo – Día 1
Nos otorgaron la sala de computación para trabajar. Acondicionada con aire, escurecida, amplia y cómoda. Los chicos y nosotros, felices.
El grupo de chicos fue numeroso, 50 niños!
Se nos ocurrió variar un poco en la presentación. Payaseamos un poco más de lo normal con una puesta en escena ridiculizándonos. Haciéndonos chistes uno al otro.
Lo que siguió fue lo habitual: carpeta de fotos, frasquitos con aromas, sabores y texturas de diferentes países. Videocartas proyectadas en la pared.
Los chicos se presentaron, nos hicieron preguntas. Para cerrar este primer encuentro y empezar con el trabajo, los invitamos a “viajar al pasado” a través de recorrer y conocer el universo.
La primera actividad fue organizar a los chicos en cinco grupos para que cada uno decidiera donde tomar una foto representativa de su escuela. Los grupos se armaron a gusto de los alumnos. No tardaron mucho en ubicarse, y por suerte, no hubo lugares comunes de elección.
Al rato volvimos al salón para proyectar las fotos y pensarlas. Algunos de los lugares elegidos fueron: el mástil donde está la bandera, el mural, los árboles.
Cada grupo explicó el porqué del lugar que habían elegido. Que sentimientos les representa, que recuerdos, qué significado tiene ese espacio en la escuela. También hablamos de la incidencia de la luz para poder sacar fotos.
Sobre la luz compartimos lo que Einstein formuló: “Todo en el universo es luz”, “Luz y pasado”, “Nada es instantáneo, lo que vemos partió desde su origen tiempo atrás” Reflexionamos sobre estas palabras pensando lo antigua que es el universo. Pero, ¿Cómo se formó el universo? Realizamos el experimento que simula la gran explosión muy sencillamente, y la expansión. Usamos un globo grande, le pintamos puntitos, vimos las distancias entre los puntitos. Luego fuimos inflando el globo y viendo como ese material se expandía pero sin perder correlatividad entre las distancias. Es decir, A se apartaba de B al mismo tiempo que se apartaba de C, al mismo tiempo que B se apartaba de C. Así de sencillo quedó experimentado en unos poco minutos el gran “Big bang
Con todo el grupo reunido en el centro del salón ejemplificamos lo que observamos con el globo. Separándonos entre nosotros. A la vez introducimos otro tema que es el del “enfriamiento” del universo.

Martes 25 de marzo – Día 2
Para el reencuentro otorgamos un rato a una “ronda informal de comentarios libres”. Hablamos del pueblo, de las historias del lugar sobre el capitán Morgan y su tesoro escondido por allí cerquita.
Ya para introducirnos en el trabajo conversamos sobre la jornada anterior. Llevamos la charla a identificar los dos momentos de un día “el día y la noche” a que correspondía la modificación de la luz. Fue fácil presentar el tema del día: “Los movimientos de la Tierra, traslación y rotación
Con un globo terráqueo grande, muñequitos y una linterna fueron simulando primero el movimiento de rotación. Observamos como ocurría entonces la aparición del Sol desde el punto de vista del observador, y como luego se ocultaba. Luego pasamos a interpretar el de traslación. Y ocurrió algo muy chistoso. Situamos al observador en el polo sur y observamos que al moverse la Tierra alrededor del Sol, la luz del día podía darle directo durante meses sin que apareciera la noche. Por la inclinación del eje de nuestro planeta. Entonces un niño muy preocupado pregunto: “¿Y esos hoteles que cobran cuatro días tres noches como hacen?”
Volvimos a observar todos los movimientos pero esta vez utilizando la maqueta Sol- Tierra. Aprovechando que en este dispositivo la inclinación del eje de la Tierra se puede observar mejor.
Con la comprensión del mismo tema como objetivo presentamos la “corona de horizonte”. Armamos la corona, nos sentamos todos alrededor, ubicamos a los muñequitos en el medio, apagamos las luces, prendimos la linterna, y pedimos a un alumno que interpretara al Sol con la linterna para mostrar como vemos que se mueve en el cielo. De donde hacia donde, a que altura.
Entre todos fuimos identificando los puntos cardinales y anotándolos en la corona. Y dibujando en el aire el  aparente movimiento del Sol. Al mismo tiempo que observábamos las sombras que proyectaban los muñequitos en diferentes momentos del día. Les pedimos que asocien los movimientos que habíamos visto con los otros dispositivos a este momento. Entonces… ¿Siempre el Sol iba a salir por el mismo lugar? ¿Los días y las noches siempre iban a ser iguales? De esta manera nos metimos a hablar de Solsticios y equinoccios, de los trópicos y del Ecuador.
Volvimos a interpretar el aparente movimiento del Sol con la linterna en diferentes épocas del año. Sumamos la inclinación del plano de la Tierra, observamos las sombras de los muñequitos.
Para cerrar el tema utilizamos el simulador del cielo, proyectándolo en la pared. Allí volvimos a ubicarnos como observadores en diferentes épocas del año y en diferentes puntos del planeta.
Antes de irnos dejamos una tarea de investigación sobre cosas que habíamos oído en esos día: preguntar en sus casas a los mayores sobre dos cuestiones: A- qué se sabe respecto a la estrella Garrobera (el garrobero es el macho de la iguana, y parece que así le decían antiguamente al planeta Venus, conocido popularmente como el Lucero). B- qué se sabe respecto a antiguas leyendas locales. En esta zona hubo presencia pirata y parece que existen historias fabulosas sobre estos personajes históricos.

Miércoles 26 de marzo – Día 3
Empezamos la jornada compartiendo los resultados de la tarea del día anterior. Algunos trajeron cosas escritas sobre el lucero, otros comentaron espontáneamente la historia del oro de Morgán. Con una veracidad que daban ganas de buscar palas y salir corriendo en su búsqueda.
En la charla de encuentro aparecieron también comentarios que nos dejaron muy contentos. El día anterior, cuando usamos el stellarium, hicimos un recorrido corto por algunas constelaciones. Parece que a los chicos eso los entusiasmó. Nos relataron que salieron de noche a observar, y que habían podido ver al Orión.
Esta charla nos sirvió para dar comienzo al tema del día: “El cielo como fuente de información
Utilizando otra vez el Stellarium buscamos las estrellas de referencia para encontrar los puntos cardinales celestes y terrestres. Sería: ubicamos a la estrella polar para identificar la prolongación del eje de la Tierra norte y la cruz del sur para la prolongación del eje de la Tierra sur. Estos ejemplos en cuanto a la información del cielo referida al espacio. Luego hablamos de cuanto nos puede guiar el cielo en relación al Tiempo. Todos habían oído hablar de los relojes de Sol. Les compartimos en el patio el instrumento que antecedió al reloj de Sol, el “Gnomon” Identificamos la sombra, la medimos, ubicamos la posición del Sol. Reflexionamos sobre posibles cambios a lo largo del día. Explicamos la relación entre este instrumento y el reloj de Sol.
En el salón otra vez volvimos a recapitular toda la información nueva de los días anteriores. Hicimos un repaso. A lo que le agregamos la importancia de conocer la latitud del lugar para obtener buenos resultados con el reloj de Sol.

Jueves 27 de marzo- día 4.
Presentamos nuevos dispositivos artesanales: “El Zócalo de Ptolomeo” y un “Reloj de Sol ecuatorial
En el patio armamos una ronda grande, empezamos con el zócalo. Este dispositivo sirve para conocer con exactitud el mediodía celeste, la altura del Sol, su culminación. Exploramos sus partes, lo ubicamos donde le dé bien el Sol, en un lugar plano. Observamos como la sombra del clavo nos indicaba un ángulo. Anotamos la hora y el ángulo señalado, luego se organizaron para repetir la tarea cada una hora.
Luego fue el momento del reloj de Sol. Nosotros ya lo habíamos preparado para que funcione a la latitud de San Juan del Sur, aproximadamente. Lo ubicamos y fuimos corrigiendo a lo largo del día.
En el aula escribimos a la vista de todos los nombres y los turnos de los alumnos designados para la observación de los instrumentos.
Para cerrar pasamos a un nuevo tema: “la Luna” Trabajamos con los experimentos de siempre para conocer y comprender sus fases, sus cráteres y meres, sus movimientos.

Viernes 28 de marzo – Día 5
En el reencuentro nos dedicamos a analizar los datos de los registros. Tuvimos varios inconvenientes: falta de datos por no ir los alumnos encargados a registrar y movimiento del zócalo de su lugar. Igual, la información existente nos sirvió para entender el funcionamiento de los dispositivos. Después, introduciendo algunos temas astronómicos más, realizamos algunos experimentos para conocer mejor a nuestro satélite natural y como trabajo artístico construimos nuestro propio cielo. Inventando individualmente una constelación cada uno.
En el final de la jornada, y de los talleres, nos dedicamos a relacionar las historias y conocimientos del lugar que venían trayendo como tarea, con el cielo.
De cierre les repartimos regalitos, como en cada final, en cada escuela. Nos compartimos palabras de agradecimiento todos con todos, nos abrazamos y saludamos con un “hasta luego” es que todavía faltaba lo mejor… mirar por el telescopio!

Noche de observación.
La cancha de básquet del medio de la escuela fue el escenario impecable que albergó a más de 200 personas. Todo un show luminoso nos regalaba el cielo.
Armamos los dos telescopios apuntando primero a Saturno. Los invitados felices. Todos fueron muy respetuosos para esperar sus turnos, reinaba un ambiente gustoso, de disfrute por la actividad que estábamos compartiendo.
Al día siguiente partimos temprano, con la idea de deleitarnos con una jornada de puro Sol en alguna playa cercana.   Lo cumplimos!

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